El doctor Carlos Trotta es médico cirujano cardiovascular. Tiene 67 años y es el único argentino que integró la misión de emergencia que la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras envió a la Franja de Gaza, apenas comenzaron los bombardeos.
A continuación se transcribe el testimonio de este voluntario argentino, recién llegado al país, en una producción especial de Panorama Internacional.
"Mi nombre es Carlos Trotta, trabajo como médico cirujano en el Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata, Entré a Médicos sin Fronteras (MFS) a comienzo del año 2008, acabo lo que sería mi segunda misión, la primera fue en Sri Lanka y ahora fue en la Franja de Gaza".
"Ante la situación en Gaza, lo más rápidamente posible, MFS citó a su equipo de emergencia; de Argentina fui yo pero el equipo estaba formado por médicos de muchas nacionalidades (…) el destino era Jerusalén, donde tiene oficinas MSF, porque MSF está trabajando en el área hace mucho tiempo".
"Se intentó entrar a la Franja inmediatamente porque ese era el momento, que pensamos, más podíamos colaborar, pero resultó que los primeros días fueron imposibles, no teníamos la autorización del gobierno israelí, hicimos múltiples intentos de entrar por el sur, lo que es la zona de Rafah, finalmente a los 6 días de haber llegado, después de un largo viaje, tuvimos que viajar al Cairo, Egipto y desde allí atravesar el Desierto del Sinaí, pasar por el mar Rojo, el Mar Muerto y pudimos entrar por la zona norte de la Franja de Gaza lo que le llaman el paso de Eretz".
"Gaza es una ciudad importante, con sus avenidas, sus edificios públicos, sus comercios, destruidos ahora…"
"A mi me asignaron el hospital más importante que tiene la Franja que es el Hospital Shifah y ahí estuvimos trabajando hasta el cese del fuego".
"Allí pudimos ver la magnitud de lo que estaba sucediendo, a mi me llamó mucho la atención la intensidad del daño en los cuerpos. Por la especialidad mía que es cirugía vascular estaba acostumbrado a ver pacientes mutilados pero nos impresionó, a mi particularmente, la severidad del daño físico, en muchos casos, imposible de solucionar aunque se mejoren los equipos médicos o sanitarios.. Esto no es cuestión de cirujanos, es cuestión de otra cosa… ”paren esto porque… ya basta”, va más allá de lo que uno puede tolerar y ver".
"Una vez decretado el cese al fuego, durante los primeros días comenzaron a llegar muertos que encontraban entre los escombros y otros pacientes con severas heridas que no habían podido salir de sus casas".
"Lo llamativo de la característica que tiene la población de la Franja de Gaza es que de un 40 a un 60 por ciento son menores de 16 años".
"Los pacientes que se veían eran niños y pacientes muy jóvenes de 20 y 22 años, no recuerdo haber visto más de media docena de pacientes de más de 50 años. En su mayor parte los heridos eran mujeres, chicos y jóvenes".
"En el Hospital de Shifah había 6 quirófanos; en estos casos para poder atender semejante volumen de pacientes se operaban 2 pacientes en un mismo quirófano (…)"
"Uno de los días más difíciles fue el 15 de enero, ese día en el servicio de guardia, llegaron, en muy pocas horas más de 200 pacientes lo cual está más allá de la capacidad de absorción de cualquier servicio en cualquier país del Mundo".
"Lo que nos encontramos es con un buen nivel médico en el Hospital, aunque ellos lamentan porque en los últimos años no han tenido la posibilidad de salir de la Franja para poder actualizarse".
"La etapa dura “ha pasado”, ojalá que haya pasado. Lo que se ve ahora es una importante cantidad de pacientes amputados que necesitan prótesis y rehabilitación, una importante cantidad de pacientes con secuelas de quemaduras que necesitan de cirujano plástico y un psicólogo".
Explica el Dr. Trotta: “MSF, no está financiado por ningún gobierno ni por ninguna compañía (…) para poder mantenerse al margen de partidismo, cuestiones económicas y religiosas”, afirma que MSF “actúa de acuerdo a las necesidades y urgencias” y también, en algunos casos dan testimonio, desde el lugar, de lo que está ocurriendo, agrega que “la fuerza del testimonio que puede dar MSF es porque su gente, está allí, ha puesto el cuerpo, trabaja, (…)”
"La recepción por parte de la población Palestina fue por demás conmovedora, es un pueblo, por lo menos el que nosotros conocimos, tremendamente afectuoso, cálido, yo me sentí totalmente hermanado con ellos. El pueblo palestino es de abrazar de dar la mano con mucha fuerza, se manifiesta así, se manifiesta en la mirada y en lo físico con el abrazo…".
"Lo que surge tal vez, es algo que puede parecer muy ingenuo pero .., que paren!, paren esto… basta!!, esto excede la capacidad de asimilación de cualquier persona, es absolutamente inhumano”.
"Las causas, los orígenes queda para cada uno analizarlo, estudiarlo, reflexionarlo, el hecho concreto es que esto tiene que parar, no podemos seguir con estas tendencias (…)".
"Sinceramente me fui con un poquito de culpa y este debe ser un sentimiento compartido (…), uno tiene como ganas de volver".
"Yo le agradezco al pueblo palestino, como antes al de Sri Lanka poder conectarme a nivel humano, a nivel de ser humano a ser humano. Me vuelven constantemente las imágenes de los chicos y me conmovió ver que después del cese al fuego la vida volviera (…)".
Para escuchar: http://www.radionacional.com.ar/notas/imgenes-imborrables-de-gaza.html
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